sábado, 14 de marzo de 2009

Infidelidad Femenina

"Los hombres –normales, que no padecen celos patológicos– por regla general no sospechan de su mujer. No conciben la idea de infidelidad de su mujer, a quien consideran su mejor amiga; no se conciben cornudos.

Si su mujer recibe flores, o luce una nueva alhaja, o comienza a usar una lencería especial, o cambia totalmente su look, el hombre puede preguntar y casi nunca dudar de la respuesta: «Lo conseguí baratísimo»; «me lo regaló mi amiga X».

"Como en el ambiente en el que se mueve, los halagos hacia la mujer resultan socialmente naturales –incluso los lances representan un estímulo para su ego, pues son una demostración de que su mujer es atractiva– descartan de plano la idea de que, en privado, su mujer pueda corresponder al deseo de otro.

"En una reunión, en una mesa, pocos son los hombres capaces de interceptar una mirada «intensa», ni entre su mujer y otro hombre ni entre otras personas presentes. Una mujer, en cambio, es más susceptible de captar ese tipo de miradas. Y mucho más si el emisor o el destinatario de esas miradas es su propio marido.

"Cuando las mujeres se encuentran con una amiga a la que hace tiempo no ven – y la notan radiante– rara vez atribuyen este esplendor al marido. Tienden a creer que detrás de este cambio hay otro hombre.

"Al marido no se le ocurre asociar el cambio de su mujer con un rival (...). Habitualmente, atribuirá este cambio al estrés, a un desajuste hormonal o a cualquier explicación que le dé su mujer.

"(...) El hecho de que los hombres no tiendan a sospechar de sus esposas radica en que el foco principal de su atención está puesto en el trabajo.

"No disponen del entrenamiento emocional de las mujeres, que pueden descifrar, a través del lenguaje corporal, el estado de ánimo de sus seres queridos.

"Un hombre que llega a su casa notará cambios en su mujer, pero no tratará de averigüar su origen. Estará feliz de verla bien y disfrutará de su cariño sin hacerse más preguntas. Inversamente, si al llegar la encuentra poco afectuosa, su reacción será la de distanciarse emocionalmente de lo que él juzga como un problema que no puede resolver."

La negación
La negación es sana. Es una etapa de autodefensa ante un peligro que el sujeto no está preparado para afrontar. El tema que más desvela a las personas que sospechan de ser engañadas es averiguar a qué tipo de infidelidad marital se están enfrentando.

La Verdad
"La verdad, para muchos, es terrorífica. Significa romper con todo –las creencias, la identidad del otro, el sentido de la propia identidad– y replantearse el propósito del matrimonio y de todo un modo de vida. Peor aún, la persona engañada tiene que enfrentar la posibilidad de haber contribuido de alguna manera a la infidelidad de su cónyuge."

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=846635


Enlace Relacionados:

http://www.servicios.clarin.com/notas/jsp/clarin/v8/notas/imprimir.jsp?pagid=1260970

http://www.gatoencerrado.net/store/noticias/39/39175/detalle.htm

http://www.minutouno.com/1/hoy/article/17856-Las-mujeres-infieles-ya-no-necesitan-inventar-una-coartada-perfecta/

http://www.elotrolado.net/hilo_la-infidelidad-de-las-mujeres-esta-en-su-adn_645203

1 comentario:

Infinito Cielo Azul dijo...

Es perfecto este artículo, me encanta. Soy esposa e infiel. Y mi historia está en mi blog. Os invito a conocerlo:
http://memoriasdeunaesposainfiel.blogspot.com/